La premiada película “La desconocida”, del director italiano Giuseppe Tornatore, llega al rescate de la limitada cartelera cinematográfica limeña.

La rusa Ksenia Rappoport seduce, angustia e intriga al espectador, convirtiéndolo en cómplice de sus erróneos actos.
Tras semanas de estrenos insulsos, por fin hay una película que vale comentar, y por mucho. Se trata de “La desconocida” (“La sconosciuta”, 2006), dirigida por el siciliano Giuseppe Tornatore, reconocido por cintas como la brillante “Cinema Paradiso” (1987, Óscar a mejor película extranjera), la desalentadora “Están todos bien” (1990, con Marcello Mastroianni), la nostálgica “La leyenda de 1900” (1998, con Tim Roth) y la fallida “Malena” (2000, con Monica Bellucci).
En esta oportunidad, Tornatore se aleja de esos filmes emotivos, para abordar el género del thriller con sumo éxito. Y gran parte del excelente trabajo cinematográfico de “La desconocida” se lo debe a la acertada fotografía de Fabio Zamarion, a la formidable interpretación de la actriz rusa Ksenia Rappoport y a la eterna comunión que Tornatore tiene con esa leyenda musical llamada Ennio Morricone, cuyas notas elevan los niveles del tormento, vuelven más peligrosas las situaciones y enriquecen dramáticamente a la cinta. Otra banda sonora de Morricone digna de colección.
El filme se inicia con una secuencia de escenas que nos recuerda la fiesta de máscaras de “Eyes Wide Shut”, de Stanley Kubrick, para luego pasar a la llegada de la ucraniana Irena Iarshenko (Rappoport) a la localidad italiana de Velarchi, con el fin de encontrar trabajo en el edificio de departamentos, donde vive la familia Adacher. Tras convencer al conserje del inmueble (Alessandro Haber), ella consigue un puesto de limpieza.
Desde su intrigante llegada a Velarchi, Irena sufre de constantes trastornos (traducidos en efectivos flashbacks), debido a los recuerdos de los maltratos sexuales a los que le sometió un proxeneta llamado Muffa (Michele Placido), a quien ella cree haber asesinado antes de huir. Ya en el edificio, Irena se hace amiga de la nana de los Adacher, Gina (Piera Degli Esposti), a la que bota por las escaleras para quedarse con su puesto.
De este modo, la ucraniana entra a la casa Adacher, ganándose poco a poco el afecto de la pequeña Thea (Clara Dossena) y la confianza de su madre Valeria (Claudia Gerini). Pero cuando parece que su oscuro pasado ha quedado en el olvido, vuelve Muffa para cobrar venganza. Luego, la historia va perdiendo los elementos del clásico thriller para terminar armando el rompecabezas de un drama social que devela la trata de blancas y el tráfico de niños.
Una mención especial merece Ksenia Rappoport. La cámara la ama. Sus gestos, sus miradas, su andar y su versatilidad son perfectos en este thriller de Tornatore. Rappoport seduce, angustia e intriga, convirtiéndonos en cómplice de sus rizos y de sus erróneos actos. Simplemente genial.
Vale mencionar que en Italia el filme ganó cinco premios David di Donatello en el 2007: mejor película, director, actriz, música y fotografía. En pocas palabras, “La desconocida” es desde ya un clásico imperdible para todo buen cinéfilo.
*Publicado originalmente en el diario Expreso de Lima, Perú, el sábado 11 de julio del 2009.



