Salvación humana

La película “Terminator 4”, dirigida por McG, nos ofrece un constante cuestionamiento existencial por parte de sus personajes principales.

Los actores Christian Bale y Sam Worthington nos presentan dos interpretaciones impecables en “Terminator 4”.

Los actores Christian Bale y Sam Worthington nos presentan dos interpretaciones impecables en “Terminator 4”.

Cuando parecía que la historia de los clásicos filmes de ciencia ficción “Terminator 1” (“El Exterminador”) y “Terminator 2” (“El Día del Juicio Final”) –dirigidos por el laureado James Cameron y protagonizados por Arnold Schwarzenegger y Linda Hamilton–, se iba en picada tras la irregular tercera parte (“La Rebelión de las Máquinas”, dirigida por Jonathan Mostow), “Terminator 4” (“La Salvación”) la refresca, llevándola a un nivel más filosófico, gracias a un muy buen guión, que nos ofrece un constante cuestionamiento existencial por parte de sus personajes, tanto principales como secundarios, los cuales han sido correctamente interpretados por un reparto parejo.

Esta cuarta parte ha recaído en manos del estadounidense McG (Joseph McGinty Nichol), quien ha dirigido anteriormente los aburridísimos filmes “Los Ángeles de Charlie” y “Los Ángeles de Charlie: Al límite” (salvo que usted sea hincha de Cameron Díaz o Lucy Liu), por lo que no esperaba mucho realmente. Pero McG se ha superado con creces.

“Terminator 4” se sostiene en dos grandes pilares: el guión y las actuaciones. John D. Brancato y Michael Ferris han sido los encargados de escribir un argumento sólido que respeta la saga y que le añade más elementos emotivos y humanos a la historia, la cual empieza en el año 2003, cuando el prisionero Marcus Wright (genial Sam Worthington) entrega su vida (por un beso) a la doctora Serena Kogan (Helena Bonham Carter), quien forma parte de un experimento científico que convertirá a Wright en el primer exterminador T-800.

Tras ese breve comienzo, el relato viaja al postapocalíptico año 2018 y vemos a un adulto John Connor (perfecto Christian Bale) liderando a la resistencia humana contra las máquinas de Skynet. Aquí se puede apreciar una mayor variedad de robots: motos, serpientes, aviones y cazadores gigantes, además de los infaltables exterminadores. Los robots contribuyen positivamente a crear una mayor atmósfera de peligro y no distraen, por suerte.

Luego de varias vicisitudes, tanto Connor como Wright –quien revive tras quince años– tienen un nexo común: Kyle Reese (Anton Yelchin en buen rol secundario), quien viajará al pasado para salvar y embarazar a Sarah Connor, por lo que el futuro de la humanidad depende de mantener vivo al joven Reese. Así, Wright es capturado por la resistencia, pero logra escapar gracias a la ayuda de la bella Blair Williams (Moon Bloodgood), quien es la única que cree en su humanidad y no lo trata como a una máquina. En la huida, Connor deja ir a Wright para salvar juntos a Reese, quien está prisionero en la sede de Skynet en San Francisco.

El final nos ofrece un último acto humano del cyborg Wright, que lo redime de su pasado. “Terminator 4” está tan buena que iré a verla de nuevo al cine. Si usted no la vio, ¿qué espera?

*Publicado originalmente en el diario Expreso de Lima, Perú, el domingo 14 de junio del 2009.

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